Necesitas:
6 velas grises o blancas
aceite de jazmín
Fotografia de la persona enferma
hinojo
laurel
incienso de sandalo
Con el aceite de jazmin untarás las velas, ungiéndolas y consagrándolas para el propósito de sanar al enfermo.
Forma un círculo con las seis velas blancas y en el centro colocas la fotografia, un
poco hinojo, unas cuantas hojas de laurel y un incienso de sándalo.
Al hinojo se le atribuyen propiedades mágicas y esotéricas como que
protege contra las malas vibraciones, mientras que el laurel, símbolo de
victoria desde los griegos, sirve para curar muchos males, como
digestivos y dolores de cabeza.
Escribe en un pequeño trozo de papel el nombre completo de la persona
enferma y lo añades con las demás cosas en el centro del círculo formado
por las velas blancas.
Enciende el incienso de sándalo y a continuación irás prendiendo una por
una las velas blancas, con cerillos, siempre cerillos, mientras repites
en cada una de las velas el nombre completo de la persona que está
enferma.
Mirando la fotografía debes decir en voz alta: "Yo pido, suplico e
imploro por la salud de (nombre de la persona), que sane lo antes
posible y su salud se fortalezca". Lo repites tres veces y dejas que se
consuman las velas y el incienso.
Cuando se haya consumido todo, tiras los restos fuera de casa. La rama
de hinojo debes ponerla cerca de la persona enferma durante siete días.
Si lo deseas, puedes repetir este ritual todas las semanas, renovando
los materiales.